Un trimestre fructífero para la impresión 3D

Un trimestre muy productivo para el avance de los proyectos desarrollados en la Fundación Materialización 3D por todos los que hacen parte de esta fundación franco-colombiana

En Bogotá (Colombia) la Fundación Materialización 3D trabaja, desde 2014, para que población en condición de vulnerabilidad pueda usar tecnologías disruptivas (como la impresión 3D). Durante este primer trimestre los nuevos pasantes y voluntarios han mejorado los proyectos, las técnicas y las metodologías para que cada proyecto pueda replicarse fácilmente en otras comunidades. Gracias a esta colaboración y trabajo interdisciplinar hoy, con orgullo, podemos comentarles de nuestros logros en lo poco que llevamos de 2018:

  • Apertura de dos espacios Inclusión Lab en dos zonas de Colombia: Mocoa (Putumayo) y El Espinal (Tolima).
  • Acompañamiento a 6 personas para la fabricación de sus propias prótesis.
  • Formación en modelado 3D  y fabricación de impresoras 3D a soldados y excombatientes amputados.
  • Apoyo a un estudiante de Aguazul (Casanare) para que viva en Bogotá durante 2 meses y trabaje en impresión 3D.

Popayán, un ejemplo de integración

Prótesis robótica en Popayán (Cauca, Colombia)

Luis se capacita junto a estudiantes y voluntarios de las fundaciónes CoreLab y M3D para fabricar su propia prótesis robótica.

 

Crear una red de apoyo y colaboración no es fácil, tampoco lograr que se construya confianza en que se puede hacer mucho más cuando compartes y trabajas en un sentido colaborativo; sin embargo, la Fundación M3D este año se empeñó en creer en que esa es la mejor manera de lograr su objetivo y razón de ser. Nuestra convocatoria de inicios de año dio como resultado una alianza con la Fundación CoreLab, dirigida por Darwin y Adriana, dos profesionales que han entendido que el lugar en el que están (Cauca, Colombia) tiene una importancia crucial para el país por los momentos históricos que vivimos, y gracias a esto han querido servir a su comunidad.

Tras meses de preparación, de trabajo y de mucha paciencia logramos unir esfuerzo económicos y huamanos para desarrollar allí, en Popayán, las primeras prótesis impresas en 3D; y más aún una prótesis robótica fabricada en cojunto con voluntarios y estudiantes de Bogotá y Popayán. Como siempre lo decimos “no queremos dar y generar una dependencia de las personas que tienen esta necesidad, queremos que ellas sean autónomas, que conozcan y tengan poder de decisión“.

Esta historia nos inspira y nos invita a continuar, poco, lento, piano (como dicen los italianos) pero seguros de que cada granito de arena es parte de esta nueva oportunidad que tenemos para dar, compartir y crear comunidades que aporten no solo a Colombia sino al resto del mundo.

Luis, el beneficiario de la primera prótesis robótica de Popayán, ahora comprende el mundo de la impresión 3D y sugiere modificaciones para personalizar su prótesis. Mira un poco del proceso de fabricación de su prótesis en la galería de imágenes.